Revisión crítica directrices comportamiento responsable de la OCDE

26 Mar

Las Líneas Directrices para Empresas Multinacionales de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) son recomendaciones que los países miembros de la OCDE dirigen a las empresas multinacionales con el fin de incentivar un comportamiento responsable de las mismas en un gran abanico de ámbitos, y consistente con las leyes nacionales e internacionales.

Las Líneas Directrices tienen como objetivos principales el asegurar que las actividades de las empresas multinacionacionales se encuentran en armonía con las políticas públicas; reforzar las bases de la mutua confianza entre las empresas multinacionacionales (EM) y las sociedades en las que operan;instaurar un clima favorable para la inversión internacional; e incrementar las aportaciones positivas de las multinacionales en los campos económico, social y medioambiental y, en definitiva, en el desarrollo sostenible.

La Líneas Directrices proporcionan recomendaciones generales y específicas con respecto a los siguientes aspectos:

  • Principios Generales: subrayan aspectos generales de buen comportamiento empresarial, incluyendo el respeto a los derechos humanos.
  • Publicación de informaciones: recoge la difusión de información fiable por parte de las EM de sus actividades, y de su estructura, situación financiera y resultados.
  • Empleo y Relaciones Laborales: contempla aspectos como la no discriminación, la eliminación del trabajo forzado y del trabajo infantil, y libertad de sindicación y de negociación colectiva de los trabajadores.
  • Medio Ambiente: recoge la aplicación de sistemas de gestión medioambiental adaptados a cada EM, y también en relación a los ámbitos de salud y de seguridad.
  • Lucha contra la Corrupción: explica que las EM no deben ofrecer, prometer, conceder o solicitar pagos ilícitos u otras ventajas indebidas.
  • Protección de los Consumidores: pretende asegurar que las EM respeten los derechos de los consumidores, incluidos los referidos a la calidad y salubridad de los productos, mencionando el derecho a la intimidad y protección de datos de carácter personal.
  • Ciencia y Tecnología: reconoce el papel de las EM en la mejora de la tecnología local.
  • Competencia: incentiva el respeto de las reglas de la competencia y la eliminación de comportamientos anticompetitivos.
  • Fiscalidad: recomienda a las EM el respeto a las leyes y regulaciones fiscales.

Aunque las Líneas Directrices no son obligatorias, las empresas que voluntariamente las adopten deberán aplicarlas en todos los países en los que operen y no solamente en los países que las han suscrito. No sustituyen ni están por encima de las leyes de ningún país. Son estándares de comportamiento suplementarios a la ley española.

Como idea general, el informe de OCDE Watch “10 años después” muestra que las directrices de la OCDE no resultan eficaces para prevenir o impedir una conducta empresarial no responsable, y proteger a los trabajadores, a las comunidades y al entorno ambiental de sus acciones. Entre los principales motivos y limitaciones de la normativa, según este informe,  se encuentran la falta de voluntad política y la falta de capacidad sancionadora, entre otros motivos.

A continuación se exponen los principales puntos débiles de esta normativa, que han facilitado su escaso éxito, así como también sus puntos fuertes, esperanza previa revisión de un futuro de las normas mucho más alentador.

Puntos débiles de las directrices:

  • Son normas voluntarias y por lo tanto no existen sanciones por su no cumplimiento. La empresa en todo caso se juega su imagen y reputación. Los gobiernos de los países adherentes a la normativa no han colaborado en el control de su cumplimiento.
  • Alcance limitado de las directrices, especialmente en los ámbitos de derechos humanos y cadenas de suministro.
  • El elevado coste, tanto en tiempo como en valor económico, que supone realizar una reclamación o queja (desde la apertura del caso hasta el seguimiento de las recomendaciones efectuadas). Los PNC carecen de los recursos necesarios adecuados y suficientes.
  • La falta de verificación independiente de las directrices.
  • Inexistencia de seguimiento y control de las recomendaciones que se puedan realizar, restando confianza a todo el proceso.
  • No se basa en instrumentos internacionales ya existentes, como las recomendaciones de la OIT, la Declaración Universal de los Derechos Humanos o la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Esto disminuye el valor y interés por su implantación.
  • Deficiencias en los procedimientos de aplicación de la normativa que no contribuyen a lograr los objetivos principales de la norma. Por ejemplo, fallos por conocimientos de plazos, altos costes, sencillez y claridad, etc. O la existencia en los procedimientos de obligaciones que no contribuyen al éxito de las directrices como que la Guía de Procedimientos exige que la información revelada durante los procedimientos sea confidencial.
  • Por todo ello, para las ONG la normativa no supone del todo una herramienta eficaz para dar respuesta a sus necesidades y a los problemas que más les importan, y para poder solucionar
  • determinadas cuestiones.
  • Falta de autoridad de la mayoría de los puntos nacionales de control.
  • Distribución desigual de los casos dados  que provoca estudio de casos y experiencias concretas en la aplicación de las Directrices de OECD insuficientes para poder extraer conclusiones y mejoras fiables en función de las diferentes realidades de los diferentes estados de desarrollo de los países.

Puntos fuertes de las directrices:

  • Las Directrices abarcan un extenso número de ámbitos y casuísticas, tales como los derechos humanos, el medio ambiente, la protección de  los consumidores y los impuestos; aunque como se ha visto, en el apartado de puntos débiles, se ha de mejorar en su cumplimiento.
  • Las directrices son aplicables a empresas multinacionales y a todas  sus delegaciones, no importa dónde estén sus negocios, por lo que se puede destacar con punto fuerte su gran potencial de aplicación.
  • Permite abrir una vía de diálogo para la resolución del conflicto que se produzca.
  • Tiene un gran valor de influencia sobre la imagen pública de la empresa, según el desarrollo del caso, negativa o positiva.
  • Las Directrices también son aplicables en los países que están fuera de OECD.
  • Se puede presentar una demanda contra una empresa en cualquier país donde haya un punto nacional de contacto por la OECD y donde esa empresa tenga oficinas. La demanda puede referirse a las prácticas en cualquier país. Esta flexibilidad permite a la sociedad civil seleccionar el PNC más estratégico para elevar la demanda.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: